
Antes de convertirse en el Capitán América y consolidarse como una de las caras más reconocibles del Universo Marvel, un Chris Evans de 23 años protagonizó esta sesión para Flaunt Magazine en 2004, fotografiada por Tony Duran.
La estética responde por completo a la época: luz suave, poses que parecen espontáneas, vaqueros de tiro bajo, gorra trucker y vendas de boxeo, todo enmarcado en el ambiente desenfadado de un apartamento repleto de polaroids. Es el tipo de imaginario que definió buena parte de la fotografía editorial de principios de los 2000, con Duran capturando esa naturalidad calculada que caracterizó su trabajo en aquellos años.
Aunque han pasado más de dos décadas, estas fotografías siguen circulando por internet y se han convertido en una referencia constante entre quienes siguieron la carrera de Evans desde sus primeros papeles hasta su salto a la fama global con Marvel. Verlas hoy, con la perspectiva que da el tiempo, es también un repaso a cómo ha evolucionado tanto la estética de las sesiones fotográficas como la propia imagen pública del actor.
Fotografía © Tony Duran para Flaunt Magazine.
